PP Balears

OPINIONES PP BALEARS

22/04/20
Opinión

¿Alguien tiene un plan para el verano?

Hoy, a mí, más que este pasado con algunos aspectos muy contradictorios, me preocupa el futuro. ¿Cómo vamos a salir de esta? ¿Qué podemos recuperar de la economía estacional de Baleares? La oposición, desde luego, no puede tener el liderazgo en una operación de normalización. Sin embargo, mi queja es que a día de hoy no hemos oído ni una palabra sobre qué va a ocurrir este verano. Sólo he visto ideas sueltas, desde luego nunca comunicadas de manera sistemática a la oposición. Ante una crisis de este calado, creo que todos debemos contar. Y la oposición política, desde nuestro papel, también.

En algunos países de nuestro entorno, como Francia o Italia, los empresarios y el Gobierno están diseñando cómo será el verano, convencidos como tienen que estar de que algo de actividad económica hay que recuperar. En Italia, por ejemplo, hablan de crear unos bonos de ayuda a los viajeros, para que los ciudadanos los gasten en estancias hoteleras. En Francia se ha encargado a la patronal que haga una relación de establecimientos según la capacidad de cada uno de ellos para cumplir normas de distanciamiento que serán necesarias si queremos que haya vida turística en el verano. Dicen incluso que esto se ha de financiar con dinero de las compañías de seguros.

¿Y en las Illes Balears? No me sirve el argumento de que eso depende del Gobierno central, o en último término de la UE, por dos motivos: Isabel Oliver es la secretaria de Estado de Turismo, y es de Balears, y sobre todo, porque nuestras peculiaridades son suficientemente diferentes como para que nosotros estemos al frente de las soluciones, cosa que no está sucediendo a día de hoy. Y esas soluciones deben pasar por cómo recuperan nuestras empresas y autónomos su actividad con la seguridad sanitaria pertinente más que por resignarnos a un cierre masivo de empresas.

Hoy Balears debería estar en contacto con los grandes operadores europeos para buscar alguna operativa que permita viajar este verano. Puede ser con chequeos como los que alguna aerolínea dice que puede garantizar la seguridad en los aviones, o con alguna certificación que garantice la ausencia del virus entre los pasajeros, el pasaporte sanitario como algunos lo denominan. Siendo islas, urge trabajar en soluciones para poder viajar.

Y una vez los turistas puedan llegar aquí, en Balears hay que disponer de un modelo de turismo compatible con la supervivencia del virus. Hemos de pensar en el turismo local, en el regional y en el europeo. Y hemos de ver hasta dónde se puede llegar. Hemos de ver qué puede funcionar y qué no.

A día de hoy no tenemos la menor noticia de este extremo. Sólo sabemos que el Govern no quiere oír hablar de abrir los aeropuertos, al mismo tiempo que dice que somos la región con mejor situación en la recuperación de la normalidad, algo contradictorio. No tengo por qué dudar gratuitamente de estas afirmaciones, pero sí que me parece exigible dar un paso más: necesitamos salvar la parte de verano que sea salvable, en vez de centrar toda la acción de Govern en pedir a Bruselas o a Madrid que nos rescaten.

Porque hay dos maneras de hacer las cosas: por un lado, darle a cada trabajador en el paro una subvención o ayuda mediante alguno de los mecanismos financieros disponibles, una renta de emergencia como hemos planteado desde el Grupo Popular en el Parlament. Esto es necesario a corto plazo, pero hay que reemplazarlo por puestos de trabajo apenas sea posible. La otra es financiar con ese mismo dinero una ayuda para reanudar la actividad y que esos mismos trabajadores dejen de cobrar ayudas y pasen a cobrar salarios por su producción. En este caso, se vuelve a producir consumo, se vuelven a comprar bienes, se vuelve a mover la cadena de producción y se reactiva la economía. Cada ayuda para generar vida económica tiene un efecto multiplicador que nos aproxima a la normalidad, que nos devuelve a la producción.

Es evidente que lo primero es la salud, pero también es evidente que este virus no va a desaparecer en los próximos meses por lo menos, por lo que es urgente ponernos a trabajar para determinar con los empresarios, con los sindicatos, con los que conocen el terreno, cómo conseguir una reanudación de la vida económica con un distanciamiento social.

Tiene sus riesgos, pero mucho peores serán los efectos de mantener la economía balear congelada indefinidamente hasta que aparezca la dichosa vacuna. Y más, cuando otras regiones están ya “manos en la masa”, buscando fórmulas que permitan pensar en una recuperación de la normalidad, hasta donde sea posible.

Como oposición, aquí estamos, dispuestos a ayudar. No quiero hacer política barata, pero es necesario que los mismos que fueron a Berlín a promocionar Balears cuando se suspendió la feria turística alemana, se pongan hoy a pensar en un verano realista, de la mano de nuestras empresas, y que lo hagan con una mentalidad ganadora. Como leí la semana pasada en una entrevista a Juan Antonio Corbalán, médico y una leyenda del baloncesto español, “hasta ahora sólo nos hemos estado defendiendo del virus, pero habrá que salir a plantarle cara y a convivir con él”.

Etiquetas:

Company