PP Balears

OPINIONES PP BALEARS

12/01/18
Opinión

¡¡Qué error, qué inmenso error!!

Escribo estas líneas presa de unos sentimientos que estoy convencida compartimos la mayoría de ciudadanos. Con la vista puesta en Cataluña sentimos estupefacción, vergüenza, rabia y sobretodo tristeza. 
Tristeza de ver como una de las comunidades más prósperas de España, tierra de emprendedores, capital vanguardista de la moda, del diseño, cuna de grandes universidades,  inspiración de escritores, poetas y artistas se está viendo abocada por la irresponsabilidad de sus representantes políticos a un fractura económica, social y cultural jamás sufrida en la historia democrática de nuestro país. 
Unos políticos que llevan muchos años preparando el golpe a la democracia que han perpetrado en las últimas semanas. Unos gobernantes que hace mucho dejaron el interés general para embarcarse en un viaje a ninguna parte. Llevan años gobernando sólo para una parte de la ciudadanía, tapando con una estelada los problemas de los catalanes que sí estaba en su mano resolver: empleo, educación, dependencia, sanidad, transporte, comercio…porque la solución a todo, claro está, era Itaca…la soñada independencia. Construyeron un relato  lleno de emociones, sentimientos de pertenencia a una tierra, con una lengua y una cultura, que les hace únicos. ¿Y a quién no le gusta sentirse único, diferente, y por qué no decirlo, mejor? El problema surge cuando el nacionalismo, con fuertes rasgos de populismo, necesita para reivindicar este sano orgullo crear un enemigo exterior, alguien  a quien culpabilizar de todos los males, y lo que es peor, necesita que haya buenos y malos, blanco o negro, o conmigo o contra mí… y en su peor versión…o independentista o fascista. 
En efecto, estas últimas semanas, hemos visto como el castillo de naipes del independentismo se iba desmontando…mentira tras mentira. Del “seremos más ricos en una Cataluña independiente” a las más de 700 empresas que han trasladado ya su sede social y caídas de reservas en el sector turístico en torno al 20%; de “los bancos nos apoyan” a la huida de dos de los principales bancos catalanes y  la pérdida de 4.000 millones en cuentas bancarias en un solo día; de “la revolución de las sonrisas” a una fractura social que enfrenta amigos, familias, compañeros de trabajo; del “no nos echaran de Europa” al posicionamiento firme de la Unión Europea; del “el món ens mira” a encontrar sólo el apoyo de partidos extremistas y antieuropeístas; del “això va de democracia” a cerrar a cal y canto el Parlament de Cataluña después de saltarse sus propias leyes; del “marxem ja” al reconocimiento por parte de Artur Mas de no estar preparados para la independencia real, porque ahí está la gran verdad: los padres del “procés” se encuentran más cómodos en el independentismo que en la propia independencia.. aunque se hayan esforzado tanto en hacerles creer lo contrario a millones de catalanes. 
¿Y ahora qué? En el momento de concluir este artículo seguimos sin una respuesta, aunque sí tenemos claro que hay una única salida: abandonar este delirio, volver a las reglas del juego de la legalidad y, teniendo claro que éstas se pueden cambiar pero que son iguales para todos, reiniciar un diálogo constructivo, con altura de miras política. Porque yo, como la mayoría de los españoles, no queremos una España sin Cataluña, sin la mejor versión de esa Cataluña, que nos enorgullece a todos. Y desde el Partido Popular de Baleares con una idea muy clara, no vamos a permitir que el desastre del independentismo se traslade a nuestra Comunidad…ni ahora ni en 2030 como pretenden algunos.

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