PP Balears

Prohens: “El capricho de Armengol de tener una oficina Anticorrupción nos cuesta 500.000€ anuales a todos los ciudadanos"

• Prohens pone de manifiesto que “los grupos que dieron su apoyo a Far, hoy han sido muy duros con él”
• Marga Prohens critica la creación de una oficina para “perseguir a los funcionarios y saber en qué lengua hablan”

La portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Marga Prohens, ha comparecido ante los medios de comunicación tras la habitual Junta de Portavoces de los miércoles. Prohens ha criticado la comparecencia de esta mañana del director de la Oficina Anticorrupción, que ha definido como un “invento”. Prohens cree que “se han puesto de manifestó” todas las dudas que los populares plantearon a esta Ley, motivo por el cual votaron en contra de muchos de sus puntos.

Desde el GPP también se propuso al pleno la petición de un informe al Consell Consultiu, punto que fue rechazado por los partidos que dan su apoyo al Govern, “porque nos parecía que la ley estaba mal hecha”. Ahora, meses después, informes del Consell Consultiu, de Sindicatura de Cuentas y el conocido esta mañana de Abogacía de la CAIB, “cargan contra el reglamento que quiere aprobar el Sr. Far”, ha manifestado Prohens.

Marga Prohens ha tildado de “capricho” de Armengol la creación de la Oficina Anticorrupción y ha asegurado que “los caprichos políticos son carísimos y los pagamos todos los ciudadanos”, en este caso, 500.000 € anuales es lo presupuestado para dicha oficina. Prohens ha querido poner de manifiesto que “los grupos que le dieron su apoyo, hoy han sido muy duros con su director Jaume Far, hay una responsabilidad política de quien puso en marcha esta oficina”, ha finalizado la portavoz popular.

En otro orden de cosas, Prohens también ha criticado la creación de una oficina para mirar si los funcionarios respetan los derechos lingüísticos de los ciudadanos, “no solo no eliminan estructura como prometieron, sino que están creando nuestras oficias, en esta ocasión para perseguir a los funcionarios y saber en qué lengua hablan”. Prohens cree que “con los recursos existentes se puede garantizar que los ciudadanos sean atendidos en alguna de las lenguas oficiales, sin la necesidad de crear este nuevo chiringuito”.